Tuvimos la historia más hermosa de todas, creo que fuimos envidia en muchas personas. Tuvimos el amor más puro y en la guerra por seguir juntos, la luchamos los dos. Pero nada bastó, al final siempre la culpable era yo. Y hoy puedo aceptar mis errores pero con una gran diferencia... NO ERAS VOS EL QUE MÁS AMABAS, SIEMPRE FUI YO, si, la que de los dos 'más erró y la que menos arriesgó'. Y no me arrepiento, es más, AGRADEZCO no haber arriesgado todo por vos, por lucharla aunque no hubiera nada por qué luchar, por seguir queriéndote aunque sea un poco, por YA NO AMARTE, y saber que lo mejor que me pudo pasar, es estar sola y darme cuenta de la persona que sos, de que nunca cambiaste y siempre fuiste un patético personaje.
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